El imán de la Tía Pocha

Empezó noviembre y tuve que triplicar las series de abdominales, para llegar al verano con la panza llena de raviolitos por fuera, y no por dentro. Noviembre es el mes en el que las fábricas de pastas deberían cerrar por vacaciones, para hacernos todo más fácil.

La cosa es que necesitaba asesoramiento y le fui a preguntar a la Tía Pocha -que es nutricionista- cuáles eran las claves para estar espléndido. Entré a la cocina y la Tía Pocha me sirvió té helado, y me dijo que se necesitan tres cosas para llegar al verano mejor que David Beckam: decidirse, apurarse y organizarse. “La decisión y el apuro ya los tenés, ahora te falta organizarte”, me dijo.

La Tía Pocha fue hasta una gaveta (ella es top y no tiene cajones, tiene gavetas) y sacó un imán grandote, y un montón de fotocopias. Las fotocopias eran de una dieta que según dijo, había preparado especialmente para mí, lo cual me pareció raro, porque ya estaban impresas de antes. Pero lo que verdaderamente me encantó fue el imán. “La única forma de cumplir con una dieta es tenerla organizada, clara y siempre presente”, agregó. “Llevate este imán y pegalo en la heladera. Y cada vez que estés por comer frutillas con crema, él te va a ayudar a cumplir con tu decisión de ser el David Beckam de Villa Crespo”.

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